El aborto es un tema de mujeres

Le dilación en acatar la observación del Presidente de la República para despenalizar el aborto en tres causales específicas es una discriminación contra las mujeres, en específico contra las mujeres pobres.

El género es en sí un determinante de la salud. La exclusión social y las inequidades en la distribución de la riqueza y en el acceso y la utilización de los servicios de salud se evidencian en los resultados de nuestros indicadores de salud. La discriminación de género agrava aún más la exclusión social y la inequidad.

Si es cierto que se pretende reducir la pobreza se requiere reducir la desigualdad de género, la violencia contra las mujeres, y la mortalidad materna una forma de violencia obstétrica.

Que por decisión de nuestros 29 senadores y tres senadoras, una mujer ponga en riesgo su vida o muera a causa de un embarazo, como murió Esperancita, la adolescente de 16 años que por estar embarazada le postergaron el tratamiento para la leucemia y falleció; que una adolescente tenga la obligación de parirle al hombre que la violó, como le ocurre a numerosas niñas y adolescentes, o que una mujer deba llevar a termino un embarazo a pesar de que la ciencia haber demostrado que es inviable fuera del útero, sin sopesarlas secuelas de mantener el embarazo para la salud emocional de la mujer, no debe estar en discusión. La demora en conocer la observación del Poder Ejecutivo se debe a una tema de discriminación de género.

El presidente Medina ha sido coherente a la hora de observar el Código Penal, como lo fue en la V Cumbre de la CELAC cuando formuló un llamamiento a los países integrantes de la región latinoamericana y del Caribe: “Debemos preservar las bondades de un mundo interconectado…”, asentó. Insistió en que no es tiempo de aislarse e ir hacia atrás, sino de profundizar los lazos, para avanzar con más impulso hacia delante.

La mayoría de los países del mundo permiten la interrupción del embarazo en las tres causales, apuestan por salvar la vida de las mujeres. República Dominicana, junto a Nicaragua, El Salvador y Honduras son de los pocos países del mundo donde el aborto está penalizado en todas las circunstancias. Excluyo a Chile del grupo, porque soplan buenos tiempos y vienen del Sur.

Someter a las mujeres a los designio de su biología es una discriminación. En el cuerpo de los hombres, no existe una intervención médica sujeta a las consideraciones del Congreso ¿Hasta cuándo seguiremos esperando? El aborto es un tema de mujeres.