Me siento culpable

Meinocularon con el virus de la culpa; todas las personas la experimentan. De manera particular,  en las mujeres condiciona lo que hacen y lo que piensan sobre si mismas, su autoestima. 

Irantzu Valera de Faktoria Lila describe mi sentir 

“Me siento culpable.

Por no tener hijos. Por ser una egoísta que sólo piensa en sí misma, y no es capaz de ocuparse de otras personas.  Por tener envidia de las que sí lo tienen. 

Por tener hijos. Por no dedicarles el tiempo que necesitan y dejarlos con otras personas y a veces tener ganas de salir corriendo y a veces darles de cenar tarde, comida precocinadas. Por tener envidia de las no los tienen. 

Por tener pareja. Por fantasear con cómo seria encontrar a alguien queme despertara verdadera pasión, y a no este calorcito rico que a veces me recuerda a unos calcetines gordos.  Por tener envidia de las que son libres. 

Por no tener pareja.  Por no haber encontrado a alguien que me quisiera como para que el calorcito que sigue a la pasión inicial me baste.  Por no haber querido lo suficiente a quienes se han atrevido a quererme.  Por no tener envidia de las que tienen con quien pasar las tardes de los domingos.

Por tener trabajo.  Por ganar dinero con el ejercicio rutinario de mi mediocridad discutiblemente útil.  Por gustármelo en cosas que no necesito.  Por ahorrarlo para cuando lo necesite.  Por compartirlo. 

Por no tener trabajo.  Por haber decepcionado a quienes pensaron que iban a ser algo en mi vida.  Por vivir del cuento. Porque-a veces-no me importa.  Porque –a veces-me importa mucho.  Por no poder pagarme las copas. 

Por follar. Por no follar. Por desear a quien no debo.  Por no desear a quien debo.  Por desear a quien me desea. Por no desear a quien me desea. 

Por ir al gimnasio.  Por no ir.  Por comer mal. Por comer mucho.  Por comer poco.

Por decir lo que pienso.  Por no decir lo que siento.

Me siento culpable por ser como soy, y por no ser como esperaban que fuera.  Porque no soy como creen.  Y porque no soy como quisieran que fuera.

Me siento culpable por sentirme culpable. 

Y veo mujeres sin culpa. Sentirse culpables por lo mismo que yo.  

Y por el contrario.

Y me pregunto si no será, la culpa, una estrategia para que nunca estemos contentas, paraque nos dejemos culpar de lo que sea, para que encontremos siempre una excusa para agachar la cabeza.

Y me siento culpable por preguntármelo.”