Abstinencia y fidelidad: un mensaje ineficaz

Desde cualquiera de sus escaños, los grupos conservadores se empecinan en negar la sexualidad como bastión del placer y el amor entre los seres humanos. Apuestan por promover la abstinencia sexual y la fidelidad.

La Universidad de Standford publicó en la revista HeltahAffairs una investigación sobre la eficiencia de las campañas moralistas, aquellas que recurren a promover la abstinencia y fidelidad como herramienta para reducir la transmisión del virus del VIH.

A pesar de los millones de dólares invertidos por los gobiernos de Estados Unidos para frenar el avance del VIH bajo la doctrina de “abstinencia sexual” y “fidelidad”, en Africa subsahriana,y en 65 países, entre ellos, República Dominicana, el mensaje no ha calado. Las conductas sexuales no se han modificado. Como indicador la investigación utiliza la edad de inicio de la vida sexual, las cifras de embarazo en adolescentes y el número de parejas sexuales.

La investigación destacó una correlación entre la población urbana y la población de mayores ingresos, estos tienen menos prácticas sexuales de riesgo, y en el caso de las mujeres, a mayor nivel de estudio, posponen el embarazo.

A pesar de que el virus zika se transmite a través del mosquito y del sexo durante el embarazo, de su vinculación a la microcefalia, un defecto de nacimiento caracterizado por cabezas inusualmente pequeñas, de las cifras de embarazo en niñas y adolescentes, de las muertes por aborto y las infecciones de transmisión sexual, en nuestro país las estrategias para orientar y ofrecer métodos anticonceptivos, incluyendo el preservativo han sido tenues. ¿Será porque son pobres?.

El cuadro básico de medicamentos esenciales incluye un abanico de métodos anticonceptivos, pero la población no es consciente de esto. La píldora de emergencia o del día después, y el dispositivo intrauterino, métodos anticonceptivos que a nivel privado tienen una demanda importante forman parte de este gabinete. En las unidades de atención primaria (UNAP) y en los hospitales públicos toda la población que los requiera puede solicitarlo, de manera gratuita o en su defecto van a caducar.

La tarea pendiente es ofrecer los métodos anticonceptivos, incluyendo el preservativo en las farmacias populares, en las cerca de 500 boticas de Promese Cal que se financiamos todos y todas con nuestros impuestos.

La Iglesia Católica puede invitar a sus feligreses a no utilizar métodos anticonceptivos, está en sus devotos acatar la solicitud o no, pero que las autoridades de Promese Cal no ofrezcan anticonceptivos, ni preservativos a la población de menos recursos, a través de las farmacias del pueblo, no tiene perdón de Dios.