Celebrar la diversidad y rechazar la discriminación

La discriminación reduce el mundo de las personas discriminadas y oprime el universo de los que ejercen la discriminación.

A pesar de que todos los seres humanos nacen iguales en dignidad y en derechos, como reza la Declaración Universal de Derechos Humanos, es imperioso reafirmarlo. Todas y todos tienen derecho a vivir una vida sin discriminación, plena, con dignidad, sin importar sus apariencias, de donde provengan o a quien amen. Hay que recordarlo, hay que educar en la diversidad.

Ante el reiterado atentado a los derechos humanos, el director ejecutivo del Programa Conjunto de la ONU sobre el VIH SIDA (ONUSIDA), Michel Sidibe, lanzó en diciembre del 2013, una estrategia para promover la tolerancia hacia todas las personas, la campaña 1ro de marzo Día Internacional de Cero Discriminación.

Los seres humanos temen a lo desconocido. El miedo se instaura sin saber por qué y sin examinar las razones. Mantener el miedo, la desinformación atenta contra los derechos humanos, aunque a otros les genere réditos.

Una vez se tienen conciencia sobre los temores, de forma automática, se desenmascaran, desaparecen, en concreto, es falta de conciencia. El 1ro de marzo Día Internacional de Cero Discriminación tiene el interés de que las personas examinen la causa de sus temores y lo superen. Todos somos hijos de nuestro Dios, o no?
Con una mariposa morada, símbolo de transformación, se promueve y celebra el derecho de todos los individuos de vivir una vida plena con dignidad. La ONU se viste de púrpura, celebra e invita a promover la diversidad y rechazar la discriminación.

República Dominicana es signataria de acuerdos internacionales que acreditan los derechos humanos, sin embargo, una cosa es con violín y otra con violonchelo.

El derecho a una vida sin discriminación debe quedar de forma clara, llana y específica. Incluir leyes contra la discriminación es importantes pero solo se avanzará en la lucha contra ese flagelo cuando se edifique a las personas. La desinformación y manipulación es terreno fértil para el miedo y la discriminación. La educación es la zapata para transformar nuestro país en un mundo en el que cada persona pueda nacer y florecer.

La discriminación sigue aquejando nuestra sociedad, provoca prejuicios, limita las oportunidades y genera maltrato y violencia. Cero Discriminación es un lema importante en la vida de las mujeres, los pobres, haitianos, personas que viven con VIH, discapacitados, ancianos, homosexuales, lesbianas, travestis y transgéneros, entre otros.

“Comprometerse para acabar con el estigma y la discriminación no es una opción: es un deber” Michel Sidibé.