El sueño: un indicador de salud

Dormir bien sirve para todo, incluso para sobreponernos a los malos momentos y ver los problemas desde otro ángulo. Solo imagina que un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo. Al cumplir los 60 años, habremos pasado 20 años de dormidos.
Dormir bien es imprescindible para restaurar el organismo. El sueño asegura la vigilia: dormimos para poder estar despiertos al día siguiente. El sueño condiciona la salud.

El tiempo requerido para descansar el cuerpo y mente depende de cada persona y edad; los niños, niñas, jóvenes, y quienes realizan esfuerzos físicos necesitan más horas de sueño que otros. Aunque lo normal es dormir entre siete y nueve horas, esta cifra varía en cada persona.
El insomnio es la dificultad para iniciar el sueño, mantenerlo o despertar muy excesivamente precoz y además es uno de los trastornos más frecuentes de nuestra sociedad.

Con el paso de los años, se producen una serie de cambios fisiológicos en el patrón del sueño, reduciendo las horas requeridas para dormir.
El insomnio puede ser causado por síntomas orgánicos (dolor, picazón, disnea, deseos de orinar….) , o por enfermedades como la depresión,el reumatismo, entre otras. Ciertos fármacos, como antihipertensivos, pastillas para reducir el apetito, hormonas, producen insomnio.
El insomnio pueden acentuar problemas médicos, psiquiátricos y metabólicos; y a su vez, estos trastornos producen alteraciones en la calidad del sueño. No se baja de peso si no duermes de forma adecuada.

Antes de dormir bajo inductores del sueño es necesario corregir la causa del insomnio, de lo contrario necesitaras dosis más alta de somníferos.
Para dormir de forma adecuada es comentable restablecer la conexión psicológica entre dormitorio y dormir.

• No ir a la cama hasta que tenga sueño.
• La habitación debe utilizarse para dormir o para las relaciones íntimas, evitar utilizarlo para leer, ver la TV, comer…
• Si a los 20-30 minutos no se concilia el sueño, levantarse
• Si duermes siestas que no sea más de 30 minutos y temprano de la tarde.
• Separación mínima de dos horas entre la última ingesta y acostarse. Evitar comidas abundante antes de dormir.
• Evitar consumo de alcohol (inductor del sueño) produce despertares precoces, y disminuye el tiempo total de sueño.
• Evitar consumo de café o tabaco antes de dormir.
• Ambiente relajado, comodidad de la cama, reducir luminosidad y ruidos, evitar temperaturas extremas.
• Desconéctate de los problemas cotidianos y evita las situaciones estresantes.
Cuida tu sueño, es un indicador de salud y tu almohada la mejor consejera. Recuerda que vives como duermes y duermes como vives.