Para replicarse, eligió el cuerpo de mujer

Imaginas un mundo donde la existencia de la luna fuera una enfermedad.Imaginas un mundo donde las fases del mayor cómplice del amor se conviertan en un mal.

La semilla florece, da fruto y madura, gracias al calor del sol y a los nutrientes de la tierra. La luna tiene sus fases. Imaginas un mundo donde estos ciclos sean una debilidad.

Cuando la luna empieza a crecer, cuando se va asomando para mostrarnos su proyecto de luz; cuando siembra las semillas, cuando sus impulsos nos recuerdan la D de las diosas, cuando está en fase creciente;imaginas que en la reconozcamos como fase de incertidumbre, de precaución.Miedo a lo desconocido.

La Luna Llena, evidencia lo irrefutable del amor, del útero creador, de la sensualidad y el placer. Imaginas la Luna Llena como sinónimo de dolor, de angustia. Lo que viven muchas mujeres como significado de la ovulación. Como cambian la historia.
El ovulo listo, fértil, rompiendo las cadenas del ovario para salir a recorrer su camino, a peregrinar por las trompas, y ¿por qué no?, a pretender unirse al esperma y reproducirse, a perpetuar la especie, a reverenciar la vida.

La madre de las aguas saladas, de las olas, de los animales, de la biología es la Luna Llena. ¿A quienes se les puede ocurrir llamarla enfermedad?

Imaginas un mundo en el cual la luna en fase menguante, cuando nos recuerda con su forma de C el valor de la cavilación; cuando es necesario recurrir al poder del inconsciente para visualizarla porque se aleja en introspección; imaginas que este momento lunar, cuando puedes recrearte de no ser sometida, de disfrutar la sexualidad y soltar;imagina que justo en este momento se considere la luna en fase de histeria, de nerviosismo, un atentado contra la estabilidad. Una justificación más para alejarnos del poder, el llamado periodo premenstrual.

La luna es sabia y visionaria, sabe el valor del silencio. Reconoce que en el vacío y en la muerte está la semilla del renacimiento. La fase de Luna Nueva es su época de hibernación, de quietud y de renovación. Imaginas que la luna esté indispuesta en su fase de Luna Nueva, sólo porque no la puedes ver, porque no la puedas controlar.

Pretender limitar el poder de las mujeres a la fuerza de su mirada, es como reducir el poder de la luna a su influjo en el amor. La luna se replica en el cuerpo de mujer. El ciclo menstrual y las fases lunares danzan el irrefutable baile de la fecundidad.