Palpo con la yema de mis dedos el privilegio que he tenido de ser madre

Sus ojos brillantes son su carta de presentación, no necesitaba más. Desde la distancia de mi sillón reclinable, siento su mirada penetrante moviendo mis entrañas.

Argentina demanda ser madre, una de los deseos de la mayoría de las mujeres. “Quiero tener un hijo, doctora usted tiene que ayudarme”.   El ejercicio de la medicina es más complejo de lo que citan los textos.

Escuchar el motivo de consulta me transporta a las fotografías de Vianco Martínez. ¡La vida misma!

 Como miles de niñas en nuestro país, fue violada a los trece años. A raíz del abuso sexual se embarazó y se infectó con el Virus Inmuno Deficiencia Humana (VIH). Vivía en condiciones de extrema pobreza yse dedico a cuidar a su bebé.  Estudiar no es para jóvenes pobres. Mi niña no salió con la infección, pero se lallevó la diarrea.  Mi angelito me dejó antes de cumplir 4 meses, afirma la joven.

 A los 17 años salí embarazada del dueño del bar dondetrabajaba. En el hospital le informaron que para evitar transmitirles el VIH albebé  había que hacerle una cesárea y la esterilización era un requisito para la cirugía. Así fue, así pasó.

Luis Miguel, un niño muy alegre, antes de cumplir los dos años empezó con una gripecita que se convirtió en neumonía y también me dejó.

Ahora tengo 24 años, mi marido y yo tenemos una cafetería cerca de la universidad y queremos tener un hijo.  ¿Es mucho pedirle que me ayude a ser madre?, me pregunta mientras yo como autodefensa me toco el vientre y palpo con la yema de mis dedos el privilegio que he tenido de ser madre, de que no me hayan esterilizado. 

A pesar de las estadísticas reflejar que la transmisión de VIH a través del embarazo se ha reducido, la esterilización de las mujeres con VIH continua siendo una práctica habitual.

Una vez colocados loslentes de género, es imposible quitarlos.  Son herramientas sin fecha de caducidad, y para rematar,  las diotrías van in crescendo sin consultarte.

La cirugía para “prepararlas” no son forzadas, pero se sustentan en negación de información a las mujeres que viven con VIH. Un claro ejemplo de discriminación en función de ser mujeres.  En ningún momento se ha considerado promoverla vasectomía en hombres que viven con VIH. 

La mejor opción para Argentina ser madre es una Fertilización in Vitro, un procedimiento vetado para la mayoría de las mujeres en nuestro país. Ser madre cuesta un diente, pero quitarle el derecho a una mujer a serlo debería ser delito.