La mujer: presa de su biología

Perdura la colonización del cuerpo de las mujeres. En el momento en que la ciencia se sustenta en la menstruación como base para explicar comportamientos específicos de las mujeres, reemplaza los elementos religiosos por elementos acreditados.

La palabra tiene poder. Hablamos como pensamos y pensamos como hablamos. A los eventos premenstruales presentes entre el 65% a 85% de las mujeres en edad fértil le llamamos síntomas premenstruales.

La RAE define “síntoma” como: manifestación reveladora de una enfermedad. Menstruar no es estar enferma, todo lo contrario, según la etapa de la vida, es una evidencia de salud.

Los cambios generados por el ciclo menstrual existen, son una apuesta por la vida. Se manifiestan de forma diferente en las distintas mujeres, incluso en una misma mujer se muestran, o no, de distintas formas en cada ciclo menstrual a través de toda su vida reproductiva.

Debido a los influjos hormonales, antes de llegar la menstruación se producen molestias abdominales, aumento de la sensibilidad y retención de liquido, la cual genera un incremento de las mamas. Estos eventos son universales. No son evidencia de enfermedad.

Cuando los eventos premenstruales se acompañan de incapacidad para realizar las funciones es llamado Síndrome Premesntrual (SPM).
Para la definición del Trastorno Disfórico Premenstruales (TDPM) agregan cambios, conductuales, físicos y psicológicos; requiriere el uso de fármacos de manera habitual.

Los factores socioculturales incluyen en las maneras en que las mujeres viven la menstruación. El hecho de convivir en un entorno familiar en el que no se hable sobre la regla, donde la misma sea tratada como un tabú, puede inducir en ellas sensaciones de miedo o sentimiento de rechazo hacia la regla, y hacia su propio, cuerpo. Algunas podrían generalizar el rechazo hacia su condición de mujer o a su autoconcepto.

Es necesario diferenciar los eventos premenstruales, los cuales no son descritos como enfermedad. El SPM y el TDPM, estas son patologías que se diagnostican con criterios específicos según American College of Obstetrics and Gynecologist (ACOG) y Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5, se inician en la etapa de la adolescencia y se asocian a consecuencias negativas que interfieren en el funcionamiento diario.

La salud de las mujeres es el resultado de un conjunto de condicionantes biológicas, psicológicas, sociales, culturales, políticas y medioambientales.

Demanera tradicional, la medicina se circunscribe a abordar los factores biológicos de la salud reduciendo el valor del carácter multifactorial. La salud es el resultado de múltiples interacciones de diferentes variables y cada uno de ellas tiene características propias, vida propia. La ciencia requiere lentes de género.